El lenguaje es esencialmente colaborativo, los humanos lo interpretan en tiempo real usando la creatividad y los conocimientos acumulados.
Interpretacion = f(creencias, conocimiento, creatividad)
Algunos plantean que la responsabilidad de codificar el mensaje para que sea entendido lo mejor posible recae en el emisor.
En dicho caso el emisor tiene la carga de tener que predecir cuales son conocimientos, creencias y capacidad creativa del receptor, (lo cual no es muy colaborativo) y deja toda la carga en el emisor (como si el receptor fuera un tonto).
Curiosamente en la cultura tenemos frases como "Al buen entendedor pocas palabras".
Yo no concuerdo con ello al 100% porque hay que reconocer que para lograr entender verdades profundas, uno tiene que trabajar en desarrollarse uno mismo, no podemos esperar que el que nos quiere enseñar o transmitir haga todo el trabajo por nosotros.
Entonces surge el reto para el que quiere comunicar: ¿como anticiparte a que el mensaje sea entendido en otros sentidos? Para ello hay que conocer cuales son los prejucios, conocimientos y capacidades del receptor.
Por ello los buenos comunicadores, elaboran disclaimers, donde explicitamente aclaran el proposito de lo que quieren comunicar y descartan las interpretaciones incorrectas en las que más comunmente podrían caer los receptores.
Es exactamente lo que hacen de manera sistemática los abogados, al redactar contratos, prestableciendo los detalles de solución de los problemas más tipicos y comunes que se espera surgan de la interacción en cuestión.
En conclusión, así como cuando conduces un vehiculo te anticipas a todas las pendejadas que realizan los demás y así evitas innumerables accidentes, de igual modo, cuando te comunicas tienes que hacer justo lo mismo, anticiparte al pendejismo de los otros.